Centros comerciales: Diseños y decoración

El centro comercial como microciudad

Al austriaco Víctor David Gruen, que emigró a Estados Unidos en 1938, se le considera el arquitecto más influyente del siglo XX y se le atribuye la concepción del centro comercial como espacio arquitectónico que integra por excelencia comercio, cultura y comunidad. Pero la revolución de este pionero está lejos de terminar. Los centros comerciales han transformado las costumbres de los seres humanos y sus potencialidades parecen ilimitadas.

Curiosamente ha sido en América Latina donde, según los expertos, mejor se ha manifestado la visión original de Gruen. A diferencia de Estados Unidos, donde las compras tienen una prioridad frente a la función comunitaria, los latinoamericanos han convertido los centros comerciales en microciudades, con amplios pasillos que permiten pasear y realizar actividades familiares, sociales, cívicas, culturales y artísticas, no relacionadas directamente con comprar y vender.

Es por eso que los esquemas arquitectónicos en esta región tienden a ser cada vez más eclécticos y originales. Podría llegar a afirmarse que gracias a la dinámica social, a la tecnología y al ingenio de arquitectos, contratistas y empresarios los centros comerciales son las nuevas calles, plazas de mercado e iglesias de Latinoamérica.

La influencia de las marcas

Pero en la región sur de América, así como en Estados Unidos, Europa y, especialmente en Asia, la  influencia de la globalización y de las empresas multinacionales han tenido un impacto visible en la arquitectura de los malls. Hoy es inconcebible que las marcas de prestigio del mundo y las más buscadas por los consumidores no estén en los principales centros comerciales.

Los consumidores buscan el placer a través de la compra y el centro comercial debe lograr que esto sea así.

Al igual que todo espacio arquitectónico, los centros comerciales obedecen a su tiempo y no pueden impedir el paso del tiempo. Lo que es moderno hoy queda obsoleto mañana. Es una dinámica económica, social y cultural que los obliga a ser actuales, diferentes y más atractivos.

Un desafío para los constructores, más que la infraestructura, es la disponibilidad de materiales para un proyecto. Si la  ciudad de un cliente no dispone de un material deseado, como el granito o el mármol, entonces el diseñador se debe adaptar a los materiales locales.

Exigencia de los nuevos tiempos

La inversión en diseño, decoración y marketing para la construcción de un buen centro comercial debe tener en cuenta factores como identificación del público visitante, necesidades de los operadores (espacios libres, zonas de carga y descarga, almacenes, etc.), ubicación geográfica del centro y red de transporte público de la zona.

Otras pautas importantes son:

-Construir espacios multidisciplinarios: oficinas, tiendas especializadas, restaurantes, bancos, tiendas de autoservicio, auto mercados, gimnasios, cines, stands de exposiciones, etc.

-Disponer lugares donde consumidor y vendedor puedan disfrutar de su estancia y pasen mucho más tiempo en ellos.

-Crear estructuras con zonas al aire libre, donde la gente se sienta cómoda para realizar otras actividades diferentes a la compra de artículos. 

-Dar presencia a reconocidas marcas, con identidad propia, que contagien y prestigien la imagen del centro comercial. 

-Garantizar seguridad, limpieza, iluminación y señalización en todas las áreas, en especial en la zona de estacionamiento de vehículos. 

-Cumplir con las normas de ecológicas y la tendencia verde.