Oficinas y Tiendas: Diseños y decoración

  1. Ad
  2. Ad
  3. Ad
  4. Ad
  5. Ad
  6. Ad
  7. Ad
  8. Ad
  9. Ad
  10. Ad
  11. Ad
  12. Ad
  13. Ad

Las oficinas desconstruidas del siglo XXI

Escritores como Franz Kafka y George Orwell abominaron la vida en las oficinas. En sus obras estas aparecen como lugares grises y fríos, ocupadas por individuos que realizan tareas repetitivas y aburridas, atados a un escritorio y a una silla. Ambos genios literarios no hacían más que reflejar su angustia frente a la despersonalización humana en la sociedad industrial y masificada.

Tal imagen de oficina predominó hasta finales de la centuria pasada, pero ha dado un vuelco con la entrada del siglo XXI con el desarrollo de la tecnología digital y la conciencia global y ambientalista. Hoy este espacio de trabajo se comienza a despojar de los referentes de homogenización y estandarización, al tiempo que aparta los muebles pesados, el archivador de papeles, las luces blancas fluorescentes, el ventilador del techo y los ventanales tristes.

Diseño orientado al virtualismo

Con Internet, el teletrabajo, el énfasis en la creatividad y una generación joven al mando de las corporaciones el concepto de oficina ha cambiado y, por ende, su diseño y decoración. Los colores de las paredes, el mobiliario, la iluminación, la ventilación y los servicios son un todo que se une para crear ambientes horizontales, interactivos, flexibles, sociales y creativos. Menos metros cuadrados dedicados a cada empleado, menos escritorios, menos paredes y más áreas abiertas y compartidas.

La oficina real se vuelve virtual y en ese camino se convierte en sitio divertido con salas de juntas informales, pufs, sofás y sillones, cafeterías, terrazas, zonas de descanso y hasta mesas de ping-pong. Los conceptos predominantes son simplicidad, ergonomía, colorido, reciclaje, aire limpio y, por supuesto,  creatividad y productividad.

Sostenibilidad y democracia

La sostenibilidad y salubridad de los espacios de trabajo acompañan la tendencia de oficina sin divisiones de acero y cemento. Ahora el acceso a la luz y a la ventilación natural no es exclusividad del jefe de mayor rango, y con el uso mínimo de luz artificial y aire acondicionado se logra disminuir el consumo energético requerido. 

La decoración y el diseño venden

Desde la aparición en el siglo XIX de los escaparates, mueble en el que los artesanos exhibían sus mercancías, la imagen de las tiendas ha tenido cambios profundos. Sin embargo, la función de ese antiguo “exhibidor silencioso” se mantiene intacta y es la base del trabajo de profesionales de la decoración y el diseño.

Paris, Londres y Viena fueron las ciudades vanguardistas en el escaparatismo y legaron lecciones invalorables para el vitrinismo, la decoración y el diseño de hoy. 

Importancia del ser y el parecer

La fachada y la disposición interna de muebles y mercancías son claves para captar la atención del consumidor, tanto com las cualidades intrínsecas del producto que se quiere mercadear. Por ese motivo, la imagen y la atmósfera de un local comercial son tan importantes como el precio, la presentación y la rotación de los productos en venta.

Como principio básico,  cualquier tienda debe lucir limpia, ordenada, iluminada y correctamente amoblado. Y sobre estos criterios, están coherencia estética, decoración actualizada, tamaño adecuado y accesibilidad y comodidad para el desplazamiento de los clientes.

Tendencia del merchandising

Cada tienda tiene sus particularidades y el diseñador, decorador o interiorista deben estar actualizados sobre las tendencias del mundiales merchandising.

El producto y la temática son las esencias de la idea. Moderno, chic, vintage, girly, industrial o retro definirán la concreción de ella. Una cosa son, por ejemplo, productos para público de hombres y mujeres ejecutivas, que pueden derivar en un estilo minimalista, y otra es ofrecer prendas para chicas adolescentes, que podrían orientar a elegir motivos pasteles y florales. La idea es la atmósfera que el cliente respira. Tener claro eso asegurará la visita de la clientela esperada.